¿VeriFactu es obligatorio para autónomos? Cómo te afecta y qué hacer antes de 2027
27 Ago 2026

Si eres autónomo y utilizas un programa para emitir facturas, 2027 marcará un cambio importante en tu forma de facturar. La mayoría de los profesionales que utilizan sistemas informáticos de facturación tendrán que trabajar con herramientas adaptadas a los nuevos requisitos de la normativa.
La duda más habitual es clara: ¿VeriFactu será obligatorio para todos los autónomos?
La respuesta requiere un matiz. Lo obligatorio para quienes estén dentro del ámbito de aplicación será utilizar un sistema informático de facturación que cumpla el Real Decreto 1007/2023. VeriFactu es una de las modalidades previstas para hacerlo, pero no implica que todos los autónomos tengan que enviar automáticamente sus registros a Hacienda.
Para la mayoría de los autónomos, la fecha clave será el 1 de julio de 2027.
En esta guía veremos a quién afecta VeriFactu, qué requisitos deberá cumplir el software y cómo prepararse antes de 2027.
¿Qué es VeriFactu?
VeriFactu forma parte del nuevo marco que regula los sistemas informáticos de facturación (SIF). Su objetivo es garantizar que los registros de las facturas sean íntegros, trazables y no puedan modificarse o eliminarse sin dejar rastro.
En la práctica, el software deberá generar un registro de facturación por cada factura e incorporar mecanismos de seguridad, como el hash o huella digital, que permitan detectar posibles alteraciones.
VeriFactu y No VeriFactu: ¿cuál es la diferencia?
El Reglamento contempla dos modalidades de cumplimiento:
- VeriFactu: los registros de facturación se remiten automáticamente a la Agencia Tributaria.
- No VeriFactu: los registros permanecen en el sistema y no se envían automáticamente, aunque deben cumplir requisitos adicionales de conservación, seguridad y trazabilidad.
Por tanto, elegir No VeriFactu no significa quedar fuera de la normativa, sino cumplirla sin realizar el envío automático de los registros.
¿Qué se envía realmente a Hacienda?
En la modalidad VeriFactu, Hacienda no recibe el PDF completo de la factura ni accede al programa de gestión. Lo que se remite es el registro de facturación con la información exigida por la normativa.
Además, las facturas emitidas mediante sistemas sujetos al Reglamento deberán incorporar el código QR correspondiente. Tener este QR no significa necesariamente que los registros se estén enviando a Hacienda, ya que también aparece en la modalidad No VeriFactu.
¿Se podrán modificar las facturas?
Sí. Las facturas podrán seguir rectificándose o anulándose cuando sea necesario, pero los cambios deberán realizarse mediante los mecanismos previstos y manteniendo siempre la trazabilidad.
El objetivo es evitar que una factura pueda modificarse o eliminarse sin dejar constancia.
¿El software tiene que estar homologado por Hacienda?
No existe una homologación previa de cada programa por parte de la AEAT. Es el fabricante quien debe garantizar, mediante una declaración responsable, que su software cumple los requisitos establecidos por la normativa.
Por eso, antes de 2027 será importante comprobar que el programa utilizado está adaptado al Real Decreto 1007/2023 y que la versión instalada cumple los requisitos correspondientes.
¿VeriFactu es obligatorio para los autónomos?
Sí, la mayoría de los autónomos que utilicen un sistema informático para emitir sus facturas tendrán que adaptarse a la nueva normativa.
Ahora bien, como hemos visto, esto no significa que todos estén obligados a enviar automáticamente sus registros de facturación a Hacienda mediante VeriFactu. La obligación consiste en utilizar un sistema informático de facturación que cumpla los requisitos del Reglamento SIF, pudiendo hacerlo mediante la modalidad VeriFactu o No VeriFactu.
Por tanto, la clave está en que el software de facturación utilizado cumpla los requisitos legales dentro del plazo establecido.
¿Cuándo será obligatorio VeriFactu para los autónomos?
El calendario sufrió un cambio importante a finales de 2025. El Real Decreto-ley 15/2025 amplió los plazos inicialmente previstos para la adaptación de los sistemas informáticos de facturación.
Actualmente, las fechas que hay que tener en cuenta son:
| Tipo de contribuyente | Fecha límite |
| Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades | 1 de enero de 2027 |
| Resto de obligados tributarios incluidos en el artículo 3.1, entre ellos los autónomos que desarrollan actividades económicas | 1 de julio de 2027 |
Por tanto, la fecha que debe tener marcada en el calendario la mayoría de los autónomos es el 1 de julio de 2027.
Aunque todavía existe margen, lo recomendable es iniciar la adaptación con antelación. Revisar ahora el software, las configuraciones y las integraciones permitirá realizar el cambio con tranquilidad, hacer las pruebas necesarias y resolver posibles incidencias antes de que llegue el plazo obligatorio.
La adaptación puede implicar actualizar el software actual, modificar determinadas configuraciones, revisar integraciones o incluso sustituir la solución utilizada si esta no cumple los requisitos.
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¿A qué autónomos afecta VeriFactu?
La Agencia Tributaria explica el ámbito de aplicación mediante lo que denomina la “regla de los 4 NO”.
Con carácter general, estarán afectados empresarios y profesionales establecidos en territorio español que expidan facturas cuando:
- No facturen exclusivamente de forma manual, es decir, utilicen un sistema informático de facturación.
- No estén acogidos al Suministro Inmediato de Información (SII), ya sea de forma obligatoria o voluntaria.
- No estén sujetos a la normativa foral correspondiente del País Vasco o Navarra por sus actividades.
- No dispongan de una resolución en vigor que les exima de la aplicación del Reglamento.
Además, el Reglamento también contempla las facturas simplificadas. Por tanto, el tamaño del negocio o la actividad desarrollada no determinan por sí solos si un autónomo está afectado.
Un consultor, un diseñador freelance, un pequeño comercio o un profesional que presta servicios puede tener que adaptarse si cumple las condiciones establecidas.
¿Qué autónomos pueden quedar fuera?
Aunque el Reglamento tiene un ámbito de aplicación amplio, existen determinadas situaciones que quedan fuera.
Autónomos acogidos al SII
Los profesionales acogidos al Suministro Inmediato de Información del IVA (SII) quedan fuera del ámbito del Reglamento respecto de su facturación propia, ya que utilizan un sistema específico para suministrar esta información a la Administración tributaria.
Profesionales sujetos a normativa foral
Con carácter general, los profesionales sujetos a la normativa foral correspondiente del País Vasco o Navarra no quedan incluidos en el ámbito del Reglamento estatal en los términos establecidos por la normativa.
En el territorio vasco, además, existe un sistema propio de control de facturación: TicketBAI.
Facturación exclusivamente manual
Si un profesional emite todas sus facturas de manera completamente manual y sin utilizar un sistema informático de facturación, el Reglamento SIF no se aplica a ese proceso.
Sin embargo, hay que tener cuidado con herramientas como Word o Excel. Utilizarlas únicamente para introducir datos, imprimir facturas y conservar información no significa necesariamente que se consideren un SIF.
La situación puede cambiar cuando estas herramientas procesan la información para generar automáticamente libros de IVA, IRPF, contabilidad u otros resultados destinados al cumplimiento de obligaciones tributarias.
Por tanto, no basta con decir “facturo con Excel” para determinar si la normativa afecta o no. Hay que analizar qué funciones realiza realmente la herramienta.
Casos de uso: cómo puede afectar VeriFactu a distintos autónomos
Aunque la normativa establece unos requisitos comunes, su impacto práctico será diferente dependiendo de cómo facture cada profesional.
Caso 1. Consultor o profesional que emite pocas facturas al mes
Imaginemos un profesional que presta servicios a empresas y genera unas pocas facturas mensuales desde su programa de facturación.
Hasta ahora, su proceso podía ser:
crear factura → generar PDF → enviarlo al cliente → contabilizar.
Con un sistema adaptado y trabajando en modalidad VeriFactu, el proceso podrá incorporar automáticamente la generación del registro de facturación, los mecanismos de trazabilidad, el código QR y la remisión correspondiente a la AEAT.
Para este perfil, la principal ventaja estará en integrar el cumplimiento normativo dentro del proceso habitual de facturación sin añadir tareas administrativas innecesarias.

Caso 2. Autónomo con tienda física y muchas facturas simplificadas
Pensemos ahora en un comercio que utiliza un TPV y genera diariamente un volumen elevado de tickets o facturas simplificadas.
En este caso, será necesario comprobar que el sistema utilizado para emitir esas facturas cumple los requisitos técnicos exigidos.
No bastará necesariamente con revisar el programa contable. También habrá que analizar el TPV, las integraciones y cualquier herramienta desde la que se genere la facturación.
Prepararse con antelación ayudará a evitar incidencias en un proceso tan crítico para este tipo de negocio como el cobro y la emisión diaria de tickets.
Caso 3. Autónomo con e-commerce y varios canales de venta
En un comercio electrónico, la operativa puede ser más compleja.
Los pedidos pueden proceder de una tienda online, un marketplace o diferentes aplicaciones y terminar generando la factura en un ERP o programa de gestión.
Aquí la pregunta fundamental será: ¿qué sistema expide realmente la factura?
A partir de ahí habrá que revisar integraciones, numeraciones, devoluciones, anulaciones y generación de registros para asegurarse de que todos los canales cumplen correctamente con la normativa.
En estos negocios, adaptarse a VeriFactu no consiste únicamente en actualizar un programa, sino en revisar el circuito completo de facturación.
Qué debería hacer un autónomo antes de 2027
Aunque la fecha límite para la mayoría de los autónomos sea julio de 2027, no es recomendable esperar hasta el último momento.
La adaptación puede requerir actualizaciones, cambios de configuración o pruebas sobre los procesos actuales. Por eso, conviene empezar revisando algunos puntos básicos:
- Identifica desde dónde facturas. Revisa el programa principal, TPV, ERP, e-commerce, aplicaciones verticales, hojas de cálculo y cualquier otra herramienta desde la que se generen facturas.
- Consulta a tu proveedor de software. Comprueba si la solución está adaptada, qué versión necesitas y si dispone de la correspondiente declaración responsable.
- Decide qué modalidad utilizarás. Valora si trabajarás mediante VeriFactu o No VeriFactu y qué opción encaja mejor con la operativa del negocio.
- Revisa las integraciones. Si pedidos, clientes o facturas pasan entre diferentes aplicaciones, identifica qué sistema genera finalmente la factura y el registro asociado.
- Comprueba las rectificaciones y anulaciones. Los procedimientos utilizados para corregir errores tendrán que mantener la trazabilidad exigida.
- Realiza pruebas antes de la fecha límite. No esperes a julio de 2027 para descubrir posibles problemas con el software o los procesos.
¿Merece la pena adaptarse antes de julio de 2027?
Sí. Adaptarse con antelación es la mejor forma de llegar a 2027 con tranquilidad y evitar cambios de última hora.
VeriFactu afecta directamente a un proceso crítico para cualquier autónomo: la facturación. Esperar hasta que se acerque la fecha límite puede obligar a actualizar sistemas, revisar integraciones, cambiar procesos y solucionar posibles incidencias con poco margen.
Empezar antes permite comprobar que el software está preparado, revisar personalizaciones e integraciones, realizar pruebas y adaptar los procesos de forma progresiva.
El objetivo no es simplemente cumplir antes, sino llegar al 1 de julio de 2027 con el sistema probado y preparado, evitando prisas e interrupciones en la operativa diaria.
2027 parece lejano, pero conviene empezar a prepararse
La llegada de VeriFactu supone mucho más que incorporar un código QR a las facturas.
El verdadero cambio está detrás: los sistemas de facturación tendrán que garantizar que cada registro sea íntegro, trazable y no pueda modificarse o eliminarse sin dejar constancia.
Para la mayoría de los autónomos afectados, la fecha clave será el 1 de julio de 2027. Hay margen para adaptarse, pero precisamente ese tiempo debe aprovecharse para realizar el cambio con tranquilidad.
El primer paso debería ser revisar cómo estás facturando actualmente: qué software utilizas, qué versión tienes, desde cuántos sistemas generas facturas y qué integraciones intervienen en el proceso.
Prepararse con antelación permitirá llegar a 2027 con el sistema probado y evitar cambios de última hora. Además, la adaptación puede convertirse en una oportunidad para ordenar la facturación, reducir tareas manuales y contar con procesos administrativos más fiables.
¿Tu sistema de facturación está preparado para VeriFactu? Anticípate a 2027 y evita cambios de última hora. Rellena el formulario y te ayudamos a revisar cómo adaptar tu negocio a la nueva normativa.
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